La menstruación como símbolo de salud

La menstruación es un signo de nuestra salud reproductiva y una parte íntimamente relacionada con el hecho de ser mujer.

Es cierto, en muchos casos resulta una inconveniencia, como en viajes o eventos especiales, a veces causa cólicos e inflamación y en más de una ocasión nos sorprende desprevenidas y nos mancha la ropa. Pero hay que aceptarla como lo que es, una señal de que somos mujeres y que, si queremos, podemos gestar un ser humano perfecto dentro de nuestro cuerpo. 

La menstruación forma parte de nuestro ciclo menstrual, que es la preparación que mes a mes hace nuestro cuerpo para implantar un óvulo fecundado dentro de nuestro útero, en una coordinación hormonal de armonía perfecta, y un trabajo biológico más preciso que el del mejor reloj suizo. 

 

El ciclo menstrual se divide a grandes rasgos en tres fases: 

  1. Fase folicular: comienza el primer día de la menstruación, en que los niveles de progesterona y estrógeno son bajos lo que provoca el desprendimiento del endometrio (el revestimiento uterino que el cuerpo preparó para recibir e implantar a un óvulo fertilizado) y su salida por la vagina con el sangrado menstrual.

 

Simultáneamente, el cerebro favorece la producción de hormona folículo estimulante (FSH), que provoca la maduración de un óvulo dentro de un folículo en uno de los ovarios. 

 

  1. Fase ovulatoria: al aumentar los niveles de estrógeno, el cuerpo produce hormona luteinizante que favorece la salida del óvulo más maduro del ovario alrededor del día 14 del ciclo. El óvulo viaja a través de la trompa de Falopio hacia el útero, donde puede ser fertilizado por un espermatozoide. Si el óvulo no es fertilizado se desintegrará. 

 

  1. Fase lútea: el cerebro estimula la producción de progesterona que continuará preparando el endometrio por si se implantara un óvulo fecundado. Si esto no sucede, el folículo que desprendió el óvulo se contraerá, provocando que desciendan los niveles de estrógeno y progesterona y regresando al inicio del ciclo con la siguiente menstruación. 

 

Esta explicación breve ilustra cómo todo sucede de una manera perfecta y armoniosa, en el momento adecuado y con la intervención de todos los elementos indispensables, para lograr el milagro de la vida. ¡No es poca cosa! 

Podemos ver de forma muy evidente que la menstruación es signo de salud si tomamos como ejemplo a una mujer que padece anorexia y por consiguiente se provoca una desnutrición extrema, la menstruación desaparece.

El cuerpo recibe el mensaje de que la situación es adversa, no hay suficiente comida y necesita mantener con vida a la mujer. Por esto el cuerpo descarta la reproducción y la conservación de la especie como prioridad, para dar paso a lo más inminente que es la preservación de la vida. Ya no es necesario es desgaste que implica el ciclo menstrual si no hay alimento suficiente. 

Por otra parte, la ausencia de la menstruación, llamada amenorrea, en una mujer de edad fértil y que no está embarazada puede ser signo de graves problemas de salud, por ejemplo, síndrome de ovario poliquístico, problemas de la tiroides, tumores en la hipófisis o de una anomalía estructural. 

Abraza y acepta tu menstruación como signo de femineidad y salud. No pienses en ella como una enfermedad o una maldición, porque es todo lo contrario; es una bendición y una señal inequívoca de que tu cuerpo está preparado para el desafío biológico más grande, gestar a un bebé. 

 


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