Cómo tratar los cólicos menstruales sin medicamentos

La mayoría de las mujeres hemos tenido cólicos antes o durante los primeros días de nuestra menstruación, a estos desagradables dolores, que a veces se presentan con otros síntomas, se les denomina dismenorrea y son en algunas ocasiones causantes de limitar la vida personal de las mujeres que los padecen.

La dismenorrea o cólicos menstruales se caracterizan por dolores punzantes, intermitentes o continuos en la parte inferior del abdomen que se pueden extender hacia la parte interna o trasera de los muslos y a la espalda baja. También puede venir acompañada de mareos, vómitos y dolor de cabeza. La causa de la dismenorrea son contracciones del útero cuya finalidad es favorecer el desprendimiento y expulsión del endometrio, lo que da lugar al sangrado menstrual.

La dismenorrea suele aparecer un día antes o durante los primeros días de la menstruación, en que el flujo es más abundante, y desaparecer para el tercer o cuarto día de sangrado. Para algunas mujeres, esta molestia es apenas incómoda mientras que para otras es incapacitante, en cuyo caso es recomendable acudir con el especialista.

Algunas medidas naturales que puedes tomar para aliviar los cólicos son:

  • Hacer ejercicio regularmente, particularmente aquellos que incluyen estiramientos como el yoga
  • Descansar con una bolsa de agua caliente o un cojín eléctrico sobre el abdomen bajo o la espalda baja
  • Utilizar alguna técnica de relajación como la meditación
  • Un baño caliente, de preferencia en tina
  • Un masaje ligero con las puntas de los dedos en la parte baja del vientre
  • Procurarse orgasmos (ya sola o con tu pareja)
  • Tomar té de manzanilla o canela
  • Comer brócoli, que contiene sustancias que ayudan al hígado a eliminar el exceso de estrógenos
  • Evitar la comida con azúcares refinadas o demasiado grasosas

En caso de que los cólicos sean incapacitantes o impidan tu vida cotidiana, es necesario consultar con un especialista, ya que estos pueden ser signos de patologías como:

Endometriosis: cuando endometrio invade zonas fuera del útero como las trompas de Falopio, los ovarios o el tejido y órganos de la pelvis.

Fibromas o miomas uterino: cuando surgen tumores benignos que crecen en la pared del útero.

Adenomiosis: cuando el endometrio se implanta en las paredes musculares del útero.

Enfermedad pélvica inflamatoria: una infección bacteriana en los órganos sexuales femeninos.

Estenosis cervical: una rara condición en la que cuello del útero es tan pequeño que impide el correcto flujo menstrual, lo que incrementa la presión al interior del útero.


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