Menorragia por desequilibrio hormonal

Se denomina menorragia a un sangrado menstrual intenso y abundante que puede durar más de una semana, y que se presenta durante varios ciclos de forma consecutiva.

En ocasiones los sangrados se presentan con dolor o coágulos mayores a una moneda de cinco pesos, y con frecuencia limitan la vida cotidiana de las mujeres, pues causa debilidad física, ansiedad y vergüenza. En otras situaciones, la pérdida de sangre tan copiosa puede causar anemia y calambres.

Los síntomas de la menorragia son: 

  • Que la menstruación limite la calidad de vida de la mujer 
  • Empapar una o más toallas o tampones cada hora durante varias horas
  • Necesidad de usar doble protección, es decir un tampón y una toalla simultáneamente
  • Despertarse en la noche para cambiarse la toalla femenina
  • Periodos menstruales que duran más de una semana
  • Coágulos del tamaño de una moneda de cinco pesos o más grandes
  • Cansancio, fatiga o dificultad para respirar, como síntomas de anemia

En algunos casos no es posible conocer las causas de estos períodos intensos, pero en la mayoría de ellos se debe a diversas anomalías o enfermedades. 

Una razón frecuente de la menorragia son los desbalances y desequilibrios hormonales.  Esto suele suceder durante la adolescencia, poco antes de la menopausia o si se padecen afecciones como como el síndrome de ovario poliquístico, la obesidad, la resistencia a la insulina y los problemas de tiroides.

En cada ciclo menstrual la glándula hipófisis, ubicada justo debajo del cerebro produce la hormona foliculoestimulante. Cada ovario contiene cientos de folículos inmaduros con un óvulo dentro. Como su nombre lo indica, la hormona foliculoestimulante, estimula algunos folículos y los óvulos que contienen, para que maduren. Uno de estos folículos se vuelve dominante y los demás se contraen. Durante este proceso, las células que forman el folículo producen estrógeno, la hormona femenina.

Posteriormente, la glándula hipófisis produce hormona luteinizante, cuya función es promover la ruptura del folículo para que el óvulo se libere, dando lugar a la ovulación. Por su parte, la cicatriz que quedó en el folículo maduro se convierte en el llamado cuerpo lúteo, cuya función es producir progesterona.

Esta hormona mantiene en su sitio al endometrio y lo hace favorable a la implantación del óvulo, si hubiera sido fecundado. Si esto no sucediera, el cuerpo lúteo desaparece y descienden los niveles de progesterona lo que favorece el desprendimiento del endometrio, dando lugar a la menstruación.

Como viste, el ciclo menstrual depende de un delicado equilibrio en la acción de las hormonas y los tiempos. Con frecuencia sucede que un pequeño desbalance en este equilibrio hormonal favorece el crecimiento excesivo del endometrio, que cuando se desprende del útero dará lugar a una menstruación muy abundante y prolongada, o como en el caso del ovario poliquístico, al no haber un folículo dominante que crezca, se rompa y libere un óvulo, todos los folículos se acumulan y crecen hasta volverse quistes que producen cantidades excesivas de estrógenos.

Y sin la presencia de progesterona (al no haber cuerpo lúteo) que funciona como su contrapeso natural, todo ello da como resultado la menorragia. 

El tratamiento de la menorragia dependerá de la causa, el estado general de salud de la mujer y otros factores como su edad. Generalmente, cuando la causa son desequilibrios hormonales el tratamiento será con medicamentos, aunque en algunos casos se recurre a los tratamientos quirúrgicos.


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